martes, 27 de agosto de 2013

Cavaquinho e Pandeiro

"Si los datos de la información no se intercambian en correspondencia, en el sentido mismo de lenguaje; estos se tornan elementos de desinformación que, como vemos, contradice y vacía el concepto de comunicación"
                                                                                                                                                   Pierre Levy

Sigo confundida, 
veo fantasmas, 
formas amorosas, 
calma, creación.
Más cerca, menos difuso:
Es hielo seco,
cresa mis labios,
lastima.
Tan cierta es mi torpeza,
que caen los cristales,
el ruido despierta a la que reposa.
yo duermo y sueño.

Todos nos sabemos en Uruguay, bueno, yo no. Aunque el paisaje de eucaliptus que rodea el camino recuerda a Aguas Dulces, yo sé que estoy en Longhcamp, al sur del gran Buenos Aires.
Esto es una fiesta pagana porque la muchedumbre está en la calle y hay quienes llegan en combis, bicicletas, Chevrolet destartaladas o modernas...familias, vecinos, supongo, lugareños. El que va adelante, lleva un sombrero de campesino, va mal vestido. Veo algo que se aproxima en la dirección opuesta: "¡Esas son dos sonrisas!
Y hay abrazos y llanto porque son tantos como nosotros y nos reconocemos.  Felix está entre ellos y le quiero preguntar por los suyos pero no hablamos, se ve que "no podemos hablarnos". De todas formas,  veo a los suyos entrar a la feria y mezclarse con los míos. "Las familias están bien; los chicos ya caminan solos".  Leo en los ojos. 
Nosotros 
estamos 

tres 
metros 
de 
distancia. 
Félix 

yonosésinosabrazamos o en el sueño yo era un sueño que imaginaba pero se sintió real.
Nos separamos en los festejos.

¿Yo soy la escriba? ¡y qué se supone que hago acá, distrayéndome con mis emociones!
La gente mira alegre las ocurrencias de los actores, que hacen lo que les viene en gana. Se asoman por unos balcones precarios y devuelven las flores que el público les lanza. 
Me encuentro con dos escribas; un hombre y una mujer tan harapientos como yo; me muestran un recorte de diario, me hablan sobre los malos entendidos.
Tengo que ir a casa de mi madre.

En la puerta de la torre, mi madre está baldeando. ¿por qué es tanto el barro y las cáscaras de bananas y cítricos, cosas de plástico?
Me arrodillo pero ella no me ve.
Quiero hablarle ¡Ma! no sale ningún sonido y ella entra.

Visito a una amiga que vive en el extranjero pero está a mitad de la torre. Me dice: "Te quise leer pero me pareció inapropiado, leí las primeras líneas es un texto pueril"
Me meto en su casa y REVISO SU PLACARD y muevo la ropa, leo mi texto: "¡Pero si estoy hablando de la ESMA" le digo, y ella me responde "En el programa periodístico hicieron tu carta astral" 

Felix canta y toca el cavaquinho
"Quiero entender, 
quiero agrandar mis fuerzas 
para no tener que mentirte yo también.
Para no tener que mentir.
Escucho el grito nupcial,
la voz ensordeciendo los mundos.
No es una superstición,
es una cápsula híbrida."

No voy a hablarles. Me voy.

Es tan tarde y no sé a dónde voy a dormir. ¿Le pregunto a alguien que organiza la feria? ¿quién organiza está feria? ¡No hay nadie!¿hay un hospedaje familiar, en este o en el pueblo vecino? 
Eco, 
risa, 
ladridos 

l

l
e
j
o
s. Todo parece tan desolador y poco amistoso. ¡Por qué no habré viajado en la combi con los actores! deben estar bebiendo cerveza y recitando pasajes de Shakespeare. 






CHE CYNTHIA, 
NO EXISTÍS

lunes, 26 de agosto de 2013

MI AMOR

Vicisitudes 

Me impongo la contradicción, 
Me hago pisar el palito, 
Voy a develar a Mir,
La evidente bobera!

Quiero reírme tanto,
Hasta hacer salir la espina.
Por eso, voy a coleccionar fracasos 
porque el éxito es una foto solemne.

Me miro en el espejo,
Me digo:" piba, no existís"
Entonces, tengo  la esperanza 
de oírte curiosa como niña...
por lo menos esta vez.

martes, 13 de agosto de 2013

Fin de los cohetes

Visito por primera vez el Centro Cultural Haroldo Conti, en la ex ESMA es lunes de agosto, son las 3 de la tarde y hay poca gente, atravieso el patio, un hall y otro, hasta dar con una sala donde hay una muestra que se llama "Vaje al conurbano" mi atención se cuela en la lectura de un fragmento de un discurso de Menem en el que habla de naves espaciales que saldrían de Córdoba para llegar en unas horas a Japón y es entonces cuando se produce el escalofrío. Recién ahí. ¿Seré acaso yo, cómplice? (Quien por ocuparse de traducir canciones de discos de vinilos rayados dejo de contar lo que merece contarse de forma urgente. ¿Cómo puede ser que haya pasado por alto este cohete pintado de dorado haciendo escala en la luna de Hollywood?)

Sigo caminando me siento avergonzada, veo una foto del Electra 5T3, un avión que formó parte de los vuelos de la muerte; ahora sólo un esqueleto en un desarmadero de Camino de Cintura. Leo sobre un fallido intento del  dueño por conseguir sponsorear un restaurant en él.

Sigo mirando, una foto de un bosque seco podría ser de A.C., pero es actual, histórica también, por allí levantaron campamento los hombres de Rosas.

La velocidad de mis dedos desencaja, releo "El sueño del lumpen". Cierro los ojos y evoco la primera escena de la obra que me quita el sueño, ya no sé que es lo que veo, ¡Tierra sos deconstrucción! Atravieso un corredor y llego a un cuarto con cortinas negras, sin más luz que la de la proyección. Hay una chica mirando sentada ¿o será un espejo que me refleja? ¿Por qué esta sensación es tan inmensa y yo elijo sentarme al lado de la chica y mirar el video? porque me siento tan de carne y hueso ahora.
Salgo y sé cuál es la primera escena
Animus es una mujer que zapatea mientras hachea en un claro de bosque de Longchamp.
hasta que aparece Fonola tocando la guitarra que llevó a arreglar al Pueblo.
Ella ya no es más ella, se hace a un lado.
Fonola se detiene en un  bar(sucho) que tiene mesas en la vereda. en una de ella hay tres poetas que beben y juegan a la tunga.
Fonola no esta muy convencido de tocar porque el instrumento no es de él sino que pertenece al viejo José Alberto, un viejo maestro de música que ya no toca porque anda peleado con las personas pero es amigo de Fonola.
Finalmente entre risas, amenazas y borrachera de poetas, tiene que tocarla con mucho cuidado y respeto.
Los poetas cuentan tres versiones de la muerte de un tal Palito.
El Maestro de músico es un payador.

Me fui a escribir obra.